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La dieta: tu mejor aliada en la recuperación

Después de una intervención quirúrgica, una dieta bien llevada será la clave para tener un proceso de recuperación rápido y con muy buenos resultados. Si bien los tiempos de cuidado no deben acortarse ni los tratamientos modificarse, una buena alimentación acelerará la cicatrización de las heridas y el desvanecimiento de hinchazón y hematomas. A través de los alimentos vas a mejorar los sistemas circulatorio, linfático e inmunológico, y podrás aumentar la producción de colágeno. ¡Piensa muy bien qué quieres conseguir con cada bocado!

Lo ideal es que cuides tu dieta con anterioridad a la cirugía. La alimentación debe ser siempre un aspecto de cuidado en nuestro día a día; debemos procurar comidas que nos aporten todo lo necesario para que nuestros sistemas y órganos funcionen correctamente. ¿Hasta el momento no te alimentas como querrías? ¡Que esta sea una oportunidad para cambiar tu estilo de vida! 

Si vas a prepararte con anticipación, opta por comidas bajas en grasa y altas en fibra, como ensaladas crudas o cocidas. Recuerda incluir vegetales variados y muy coloridos, ¡entre más colores, más nutrientes! Y prefiere proteínas ligeras como las vegetales o de carnes blancas. El día previo a tu intervención, toma alimentos suaves y evita el tabaco, el café, el licor y cualquier cosa que pueda estimularte y ponerte ansiosa. Así mismo, detén el consumo de lácteos y enlatados.

Después de la cirugía, deberás continuar con una dieta ligera en los primeros días, te ayudará a evitar la distensión abdominal y posibles gases. Durante las primeras 2 semanas no deberás consumir ningún lácteo; es una buena oportunidad para probar algunas opciones vegetales como la leche de almendras, o experimentar con preparaciones de avena o chía. Los alimentos ricos en fibra son una gran idea para tus desayunos o snacks en esta etapa. ¡Y muy importante! Busca fuentes de grasas buenas, como las del aguacate, el maní, los frutos secos y algunos pescados como el salmón, el atún y las sardinas. En el postoperatorio, dile adiós a los fritos y las comidas altas en grasas saturadas.

La dieta que lleves durante tu recuperación debe ser de un consumo normal de calorías, la diferencia estará en los grupos de alimentos que incluyas. Disminuye el consumo de grasas y azúcares, y en su lugar agrega muchas proteínas, carbohidratos completos, y buenas fuentes de hidratación y de vitaminas y minerales; serán tus aliados en esta etapa. Por eso, tu alimentación deberá ser especialmente alta en frutas y verduras, que te aportarán los carbohidratos y azúcares que tu cuerpo necesita, además de una gran cantidad de vitaminas, minerales y agua. Las frutas ricas en vitamina C te ayudarán a aumentar la producción de colágeno para tener una cicatrización exitosa. Prefiere consumirlas crudas y enteras siempre que te sea posible, y recuerda que en la variedad está la nutrición. 

Las carnes blancas y rosadas, las legumbres y los cereales integrales son muy buenas fuentes de proteína, inclúyelos para crear una dieta balanceada y aprovechar todas sus propiedades. Y no olvides tomar suficiente agua, ¡mantendrá tus sistemas funcionando correctamente y será de gran ayuda en la cicatrización! La cantidad ideal está entre 2 y 3 litros diarios durante el cuidado postoperatorio.

En Mediestetic te acompañamos antes y después de tu cirugía, ofreciéndote disponibilidad absoluta para resolver tus dudas. Estaremos encantados de aconsejarte y guiarte en una correcta alimentación para que obtengas los mejores resultados después de tu intervención quirúrgica.

 

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