Reducción de Senos

Unos senos demasiado grandes pueden acarrear no solo problemas físicos sino también alteraciones psíquicas en grado variable. La inaceptación de la propia imagen corporal llega, incluso, a la negación de dicha parte del cuerpo, ocasionando transtornos en la esfera de las relaciones, sobre todo en el aspecto psícosexual.

Se denomina hipertrofia mamaria al volumen excesivo de los senos. Su aumento puede aparecer como síntoma aislado, sobretodo en pacientes jóvenes (hipertrofia juvenil) o acompañado de la caída del pecho (hipertrofia con ptosis). En general se debe a un desarrollo exagerado de la glándula mamaria o del tejido adiposo y frecuentemente se acompaña de alteración de los tejidos (displasia mamaria) y de incapacidad de lactación.

Las hipertrofias se clasifican en grados. Las de grado uno se corresponden con aumentos subjetivos. Las de grado dos presentan síntomas físicos como dolor de espalda o alteraciones de la columna vertebral. En las de grado tres los síntomas se exacerban y los senos alcanzar tamaños desproporcionados superiores a los 1000 gr. (gigantomastia).

Incisión

Normalmente la intervención se lleva a cabo bajo anestesia general, dura alrededor de 4 horas, dependiendo de cada caso, y exige hospitalización de 24 h. Transcurrido este tiempo se revisa la cura y si no surgen problemas, la paciente puede irse a su casa con un leve vendaje de esparadrapo antialérgico y el sujetador apropiado para el período de postoperatorio.

La operación consiste en la resección o retirada del exceso de piel y glándula, en el modelado del nuevo volumen con la forma deseada, y en adaptar las areolas al tamaño y situación adecuada.

El resultado depende no sólo del cirujano sino también de las características de las mamas en cuestión: existen limitaciones impuestas por el tipo de piel, de glándula y el tamaño de ésta.

Como todo corte deja cicatriz, es natural e inevitable que ésta intervención también las deje. Lo que siempre procuramos es hacerlas lo más pequeñas y más imperceptibles posibles, para lo cual utilizamos técnicas apropiadas y las colocamos en lugares estratégicos.

Dependiendo de la técnica varía su disposición y forma, aunque lo habitual es una cicatriz alrededor de la areola que desciende, de manera vertical u oblicua, para continuar a nivel del pliegue submamario, en forma de T invertida o de L. Cuanto mayor es el tamaño y la caída, mayor las dimensiones de la cicatriz.

Antes de la cirugía:

Durante los días anteriores a la Cirugía es conveniente utilizar un jabón germicida, tipo Lactacyd, para lavar todo el cuerpo.

No tomar aspirinas, u otros medicamentos que contengan salicilatos, durante dos semanas antes y dos semanas después de la Cirugía.

El día de la intervención traiga un sujetador tipo tenista del tamaño adecuado para que le sea colocado en el momento de dar el alta.

Después de la cirugía:

Los puntos se retiran progresivamente durante las dos semanas siguientes. Los pechos quedan edematizados durante aproximadamente un mes y su posición y forma definitiva sólo puede apreciarse transcurridos seis meses. También es normal que aparezcan equimosis (moratones) y la disminución o pérdida de la sensibilidad en una o ambas areolas.

Normalmente ésta es reversible, recuperándose entre el 3º y 6º mes, aunque a veces puede hacerlo más lentamente o ser definitiva. La limitación más importante es no levantar los brazos durante unas tres semanas.

Es normal:

Molestias en la espalda, hormigueo en las manos o pies, e incluso, pérdida de fuerza en los brazos o manos. No se preocupe, esto es pasajero y se debe a la posición en la mesa de quirófano.

Dolor en los pechos de leve a moderado.

Pequeño aumento de la temperatura (hasta 38.3ºC) en las primeras 48 horas.

Pequeño sangrado y/o secreción sero-sanguinolenta en las primeras 48 horas.

Presencia de edema. Este disminuye progresivamente, siendo mínimo alrededor de la sexta semana.

Debe saber que:

El vendaje compresivo se retira a las 24 – 48 horas.

Antes del alta y después de retirar el vendaje colocamos un sujetador especial. Este deberá usarse constantemente en las tres primeras semanas, tanto de día como de noche, retirándose solo por breves períodos de tiempo, para aliviar la sensación de presión constante.

Las suturas serán retiradas progresivamente, entre la primera y la segunda semana después de la Cirugía.

Un esparadrapo hipoalérgico, para evitar tensión en las cicatrices permanecerá aproximadamente un mes.

Es Importante

Evitar mojar los pechos y el apósito mientras no sean retiradas las suturas o autorizado por nosotros. Después, podrá bañarse o ducharse siempre que seque perfectamente los esparadrapos con aire frío o que haya aprendido a cambiárselos usted misma.

Dormir o descansar con la cabeza y espalda ligeramente elevadas, evitando posiciones laterales o boca abajo.

Mantener los brazos cerca del cuerpo las dos primeras semanas, evitando levantar objetos pesados o realizar actividades que precisen la participación activa de los brazos: tal como peinarse o lavarse la cabeza.

No conducir vehículos durante dos semanas.

No tomar el sol en los pechos y evitar la exposición al calor durante seis semanas.

No realizar ejercicios violentos o gimnasia. Estos podrán realizarse después de 8 semanas de la Cirugía.

Complicaciones

En la cirugía de reducción mamaria las complicaciones de importancia son raras. En pacientes obesas y en las grandes hipertrofias aumenta el riesgo de lipolisis o necrosis grasa debido a la delicadeza del tejido. Pueden aparecer pequeñas alteraciones de la cicatriz por rechazo de los puntos internos de sutura, que se corrigen sin dificultad. La formación de queloide es rara en nuestro medio aunque posible. El sufrimiento de los colgajos o la pérdida parcial o total de la areola y pezón, así como las infecciones son excepcionales.

Una de las preguntas más frecuentes es si la intervención altera la capacidad de amamantar a futuros hijos. Pues bien, en principio, cuando los senos no son excesivamente grandes y no necesitan de maniobras especiales para la ascensión del complejo areola-pezón, no causará modificaciones, ya que siempre queda glándula y no se produce solución de continuidad de los canalículos galactóforos. No ocurrirá lo mismo en las grandes hipertrofias, puesto que suele ser necesaria la realización de colgajos para la ascensión del complejo a la nueva posición, o incluso, en contadísimos casos, recurrir al injerto de éste.

En definitiva, el resultado suele ser muy satisfactorio para la paciente, la cual recupera una parte de su cuerpo que antes no aceptaba, elimina la causa de un transtorno psícosexual y alivia el peso de una carga que la naturaleza le había regalado.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

MEDIESTETIC, Cirugía Plástica Estética Clinica Santa Ana. Calle 9 Carrera 10 Esquina Tel: 572 - 2294772 Cel: 3108223591 Roldanillo, Valle del Cauca, Colombia